Pastor Garcia

Discriminación sexual Inquisición Moderna.

Discriminación sexual Inquisición moderna.

En los últimos días las redes sociales colombianas así como los medios de comunicación están consternados, por el trágico final que tuvo un niño de 16 años de edad que termino suicidándose por el matoneo y discriminación sexual por parte de las directivas de un colegio católico de la ciudad de Bogotá.
Esta clase de situaciones que pasaban en el medioevo eran comunes debido a la manipulación de la iglesia que, para ese tiempo, tenían el dominio del mundo incluyendo la educación. Han pasado ya varios siglos y aunque la cacería de brujas ha menguado un poco, al parecer ahora el foco de interés del cristianismo y diferentes religiones que se profesan en nuestro país, es la orientación sexual de los niños que ingresan a sus templos e instituciones educativas, donde tienen unos protocolos medievales del cómo debe ser la sexualidad de los niños y niñas, entendida ésta como un mandato divino, cuya causa defienden a capa y espada personas desactualizadas, deshumanizadas que se quedaron en el tiempo de la inquisición y a la hora de mostrar su fidelidad religiosa son más papistas que el Papa. Donde sus creencias religiosas prevalecen sobre la dignidad humana al punto de denigrar al ser tal como el caso del menor de edad que fue acosado, matoneado y agredido social y psicológicamente por las directivas de un colegio religioso donde se supone que enseñan el amor al prójimo, la tolerancia y otros valores cristianos, que al parecer por el comportamiento de sus directivos, dichos valores yacen en el cementerio del olvido, donde guardar las apariencias, tener un buen nombre y poder obtener las membresías celestiales (cosas obsoletas y de las cuales no se tiene ninguna evidencia) primarán sobre la vida de los niños.

Evitar situaciones futuras

En el pasado se tendía a creer que enviar los hijos a estudiar a colegios religiosos era garantía de calidad académica, espiritual, intelectual y social, sin embargo en esos tiempos se daban toda clase de abusos, violaciones, maltratos de toda índole y un sinnúmero de situaciones que vulneraban la dignidad humana y los padres de familia se tenía que callar porque a los siervos de dios nada se les podía decir, ya que eso podría acarrear un castigo divino. En ese orden de ideas los padres de familia eran cómplices silenciosos de todos los abusos que sufrían sus hijos por parte de clérigos y personas religiosas.

Hoy en día a pesar de que esos casos se denuncian, no existen ni leyes ni autoridades competentes que se hagan cargo de esas situaciones, dejando así en manos de la moral situaciones tan complejas que merecen la atención humana y científica en lugar de manos inexpertas en casos de familia, niños, jóvenes y adolescentes, pues los religiosos son los menos competentes para impartir reglas de convivencia y de educación sexual a esta población, entendiendo que ellos mismos están reprimidos sexualmente debido a las reglas impuestas por sus creencias religiosas que les privan del privilegio de una familia, de los maravillosos placeres sexuales y de la equidad y género sexual de sus parroquianos.

Ante estas situaciones, te podrás estar preguntando entonces cómo evitar que mi hijo sea discriminado sexualmente. Las respuestas pueden ser tan confusas como la misma pregunta, sin embargo, desde mi experiencia académica puedo asegurar que los colegios e instituciones académicas menos peligrosas para tus hijos, son y serán siempre las seculares o laicales donde predominan las reglas del estado y no la religión, pues con el pretexto del cielo, la vida eterna y todo ese marketing de membresías celestiales pueden llevar la vida de tu hijo a la locura o en el peor de los casos a que se quiten la vida. Pues “al cielo nada entra manchado”, y ellos para purificar a los pecadores usarán toda clase de artimañas para “salvarlos”, así en el intento sus futuros prospectos pierdan la vida, pues al final ellos quedarán delante de su dios o religión como grandes evangelizadores o santos mientras llenan de dolor a las familias que tienen que cargar con la pesada cruz y desprestigio social que conlleva tener un hijo gay o homosexual, que la iglesia, el colegio y todos los círculos sociales, con las manos sucias de ignorancia religiosa, condenan solo por tener una orientación sexual diferente a la que los religiosos consideran correcta.

Para terminar mí dato de cierre:

Mi abuela Doña María Jesús Jaramillo, solía decir: “El ladrón juzga por su condición”. Teniendo en cuenta este refrán que constantemente repetía mi abuela, les quiero recordar que los escándalos sexuales más grandes y horribles por su contenido, han salido de los clérigos y religiosas que predican la moral, la santidad y la castidad, más en sus vidas privadas suelen ser depravados que abusan sexualmente de los niños y niñas a quienes gratifican con el cielo.

Pastor Garcia TerapeutaPastor García Terapeuta
Regresivo Reconstructivo
“Siempre a una llamada o
clic de distancia”
Agenda una cita Ahora mismo.
Teléfono 419 56 54 Móvil 300 3265922
PastorGarciaTerapeuta@gmail.Com
Medellín Colombia
http://pastorgarcia.com

Sígueme en las Redes Sociales

PastorGarciapastorgarciaPastor GarciaPastorGarcia

Leave A Response

* Denotes Required Field